viernes, 10 de junio de 2011

El preámbulo electoral

 En el Estado de México el PRI está explotando la estrategia de Peña Nieto haciendo propuestas muy específicas a grupos particulares, usando los recursos para el desarrollo social del estado de México, en los diferentes programas sociales.

 De forma similar, el PRD recurrirá a su estrategia que tan buenos resultados le ha dado en el Distrito Federal (también presentes en Baja California Sur, Guerrero y Michoacán), de repartir apoyos económicos o en especie a grupos focalizados vía programas sociales locales, usualmente contabilizados como subsidios y transferencias.

 Por otro lado, el PAN, sin un trabajo de campo como el que ha hecho ya el PRD (en particular a través de López Obrador), tendrá que aprovechar la ventaja relativa que le provee pertenecer al mismo partido que encabeza  el Gobierno Federal.

 En esta lógica, ya se observa un énfasis en el uso o cobertura de programas y transferencias que provienen del Gobierno Federal, como la propuesta planteada por Luis Felipe Bravo Mena de ampliar el Seguro Popular.

 Así, las tres estrategias convergen y servirán como un termómetro con miras al 2012, intereses y obras públicas particularísimas, subsidios y transferencias a grupos focalizados y ampliación de cobertura de los programas federales. Consistente con lo anterior, Eruviel Ávila ha hecho el mayor número de promesas de Obra Pública y Alejandro Encinas el mayor número de promesas de combate a la pobreza.

 En particular, el candidato de la izquierda buscará cobijarse en la diversa gama de los programas más exitosos del Distrito Federal. Por otro lado, las propuestas de Bravo Mena, tienden a favorecer acciones menos materialistas como equidad de género, y seguridad pública, posiblemente con la intención de apelar a un sector más urbano de la población mexiquense.

 La elección del Estado de México nos muestra: un PRI bien articulado, con un proceso exitoso de selección de candidato, un PRD que tiene a López Obrador trabajando en construir una base fuerte y que buscará cuando menos un fortalecido segundo lugar y un PAN que llegó tarde y cuyo único recurso hoy, es apoyarse en el Gobierno Federal.

 La forma de hacer campaña en el Estado de México podría marcar el tono y develar las estrategias de cooptación del voto rumbo al 2012, por lo general el estado de México es el laboratorio perfecto para las elecciones presidenciales.

 

 

 Siendo así, los partidos deberían aprovechar esta condición para hacer propuestas donde los mexiquenses vean reflejadas sus aspiraciones de tener mejores condiciones de vida, en pocas palabras, materializar el bienestar, quien logre transmitir esto, tendrá una buena ventaja en la elección presidencial del 2012.

 

  pablotrejoperez@hotmail.com

 

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