Atrás quedó el presidente del empleo, a la distancia se ve como una promesa más de las que los políticos no se hacen responsables, en este caso el Presidente Felipe Calderón, lo que ya podemos confirmar es que este sexenio será el del desempleo y la precariedad.
Los micronegocios son los que más empleos generan en México, representan actualmente el 41.65% del empleo nacional, a pesar de la difícil situación económica que atraviesan y de los grandes rezagos que tienen. En menor medida se encuentran las pequeñas empresas que representan a nivel nacional el 15.03% del empleo, mientras que la mediana empresa genera el 9.53% de los empleos, en contraste, la gran empresa aporta apenas el 7.84% del empleo, no obstante que cuenta con grandes beneficios fiscales y tecnología de punta, lo que le permite acaparar gran parte del mercado. Vemos cómo la política económica ha favorecido y favorece en gran medida a este sector, aun cuando sus aportes no son los más significativos ni en impuestos, ni en empleos, podemos decir que el Gobierno Federal apoya a las grandes empresas y estas no hacen lo mismo con el país.
Quienes han cargado con el peso de las recurrentes crisis y de la adaptación de la economía a las necesidades del gran capital, han sido, sin duda alguna, los trabajadores, que viven de un salario, pequeños comerciantes, y micro y pequeños empresarios cuyas ventas han disminuido llevándolos a la quiebra, generando un gran desempleo que se refugia en la informalidad o en el subempleo y la migración, en el mejor de los casos, y en el peor, en la delincuencia organizada. Los salarios han perdido de 1976 a la fecha poco más del 80% de su poder adquisitivo, en particular el salario mínimo es absurdamente bajo y notoriamente insuficiente para cubrir las necesidades mínimas de una persona y, mucho menos de una familia, aunque el ex secretario de hacienda afirme lo contrario.
Al hacer el análisis de la evolución de los salarios que reciben los trabajadores en el actual sexenio, tomando las cifras al IV trimestre de cada año hasta el segundo de 2011, se puede observar que los mexicanos que perciben un salario mínimo han disminuido un poco desde el inicio de la administración, pero aumentaron en este reciente trimestre constituyendo el 12.1% de la PEA ocupada; los que reciben más de uno y hasta dos salarios mínimos (S.M.), han crecido considerablemente en todo el periodo sexenal, pero registran una ligera disminución en este trimestre constituyendo el 22.6% actualmente, lo que significa además, que es el rango con la mayor concentración de trabajadores; los de más de dos hasta tres también han ido a la alza en el lapso sexenal al igual que en el presente trimestre, abarcando el 21.87%; el de más de tres hasta cinco apenas se ha elevado durante el sexenio, así como en el trimestre analizado; los que perciben más de cinco S.M. y que se convierten, en este contexto, en verdaderos privilegiados, han tenido una drástica disminución en la presente administración federal, aunque una ligera alza en el trimestre respecto del anterior y su significado porcentual es de apenas 8.44%, (3’ 913, 553 mexicanos).
Podemos decir que los salarios se concentran en los que ganan entre uno y tres salarios mínimos, que agrupa al 57.29%; otro porcentaje de 17.52% se diluye entre los que no reciben ingresos y los no especificados, sumando así el 64.81%.
En resumen: son más de 26 millones los trabajadores que laboran en condiciones de informalidad, precariedad, y subempleo, por lo que es muy difícil pensar que este será el sexenio del empleo y ni soñar con fortalecer el mercado interno e incrementar el porcentaje de crecimiento económico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario